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Impermeabilización de cubiertas y petos en Madrid
sin montar andamio.

Mancha en el techo del último piso, humedad en el rincón de una terraza, o goteo que solo aparece con lluvia fuerte y de poniente. Buscamos la entrada real del agua antes de tocar nada.

¿Es una filtración de cubierta o es condensación?

Se confunden constantemente y el tratamiento no tiene nada que ver. Antes de subir a la cubierta, mira esto.

Filtración

Aparece o crece entre 6 y 48 horas después de llover, y solo después de llover. La mancha tiene borde marcado, a veces con cerco amarillento o cal, y el yeso se abomba. En invierno seco no avanza.

Condensación

Sin relación con la lluvia. Moho negro en esquinas frías, detrás de armarios, en el encuentro de fachada y techo. Peor en enero, en viviendas poco ventiladas y con la calefacción alta.

Fuga de instalación

Mancha constante que no espera a la lluvia y que muchas veces está húmeda al tacto todo el año. Suele venir de una bajante, un montante o un desagüe de terraza roto dentro del patinillo.

Por dónde entra el agua de verdad

La mancha casi nunca está debajo del punto de entrada. El agua atraviesa la cubierta, corre por la cara superior del forjado o entre bovedillas y sale donde encuentra una junta, un pase de tubo o un punto de luz. Por eso reparar encima de la mancha falla tantas veces.

Estos son los puntos que fallan casi siempre, por orden de frecuencia:

  1. La entrega en el peto. La lámina impermeable tiene que subir por la cara interior del peto y quedar rematada arriba, en roza o con perfil metálico y sellado. Cuando se quedó cortada a ras de suelo, o el remate se ha soltado, el agua se mete por detrás de la lámina y sale dos plantas más abajo.
  2. La albardilla del peto. La piedra o el prefabricado que corona el muro debe tener pendiente hacia dentro y goterón. Si las juntas entre piezas están abiertas o rejuntadas con mortero rígido que se ha fisurado, el peto se empapa por arriba y humedece el último forjado por su cabeza.
  3. El sumidero. Cazoleta sin banda de refuerzo, rejilla desaparecida, hojas y grava taponando la salida. La cubierta se convierte en piscina, sube la lámina de agua por encima de la entrega y entra por el punto más alto que hubiera quedado justo.
  4. Los solapes de la lámina asfáltica. Se piden del orden de 8 a 10 cm bien soldados. Un solape corto, mal quemado o hecho sobre soporte húmedo se despega con los ciclos de calor y frío de Madrid, que no son suaves.
  5. Los pases y los anclajes. Antenas, máquinas de aire, pararrayos y barandillas atornillados después de impermeabilizar. Cada tornillo que perfora la lámina y no se sella con refuerzo es una entrada permanente.
  6. Las juntas de dilatación y los encuentros. Si no se respetan con su banda elástica y su media caña en el arranque vertical, el movimiento del edificio rompe la lámina siempre por el mismo sitio.

Cómo localizamos la entrada antes de reparar

  1. Vemos la mancha por dentro y anotamos con qué lluvias aparece y cuánto tarda. La orientación del viento durante el episodio suele señalar el paño.
  2. Recorremos la cubierta y los petos por fuera, descolgados por cuerda cuando el peto no es accesible desde arriba. Se revisa entrega, remate superior, albardillas, sumideros, rebosaderos, solapes levantados y bolsas de aire.
  3. Prueba con agua por sectores, de abajo hacia arriba y de uno en uno, con alguien vigilando dentro. Es lo único que confirma el punto sin abrir por adivinar.
  4. Si la cubierta lo admite y la estructura aguanta la carga, prueba de inundación controlada tapando sumideros durante unas horas. No siempre procede y lo decimos antes.
  5. Te contamos qué hemos encontrado y damos dos opciones cuando existen: reparación puntual o renovación del paño. Con lo que dura cada una y por qué.

Cómo se repara bien una cubierta o un peto

Lo que se ve a menudo

Pintura de caucho por encima de la lámina vieja sin sanear ni secar. Silicona alrededor del sumidero. Espuma de poliuretano en la junta del peto, que el sol de Madrid deshace en un par de veranos. Cemento rígido para cerrar una junta que se mueve. Todo aguanta un invierno y vuelve el agua, casi siempre por otro sitio.

Lo que aguanta

Retirar lo despegado, secar el soporte y comprobar que la pendiente lleva el agua al sumidero. Imprimación, lámina nueva con solapes soldados y refuerzo en encuentros y desagües. Entrega subida por el peto por encima del nivel del agua y rematada arriba. Albardillas rejuntadas con sellador elástico. Y protección frente al sol, porque la lámina desnuda envejece antes.

Cuando el problema no está en el paño sino en las juntas de los paneles o en fisuras del peto, el trabajo es otro: mira cómo se hace el sellado de juntas de fachada o la reparación de grietas en fachada.

¿Corre prisa o puede esperar?

Si el agua solo mancha el yeso, se puede planificar, pero conviene hacerlo antes de la temporada de lluvias: reparar en seco sale mejor y dura más. Deja de poder esperar cuando aparece alguna de estas señales.

  1. Óxido asomando en el techo del último piso o en el canto del peto. El agua ha llegado a la armadura; al oxidarse, el acero aumenta de volumen y revienta el hormigón desde dentro.
  2. Trozos de recubrimiento que suenan a hueco o se han caído en cornisas, aleros o petos. Ahí ya hay riesgo para quien pasa por debajo y toca sanear la fachada y los desprendimientos.
  3. Humedad cerca de cajas de registro, luminarias o cuadros eléctricos.
  4. Filtración que lleva más de un invierno. El aislamiento mojado ya no aísla y la factura de calefacción del último piso lo nota.

Por qué por cuerda y no con andamio

Un andamio son días de montaje, licencia y tasa por ocupar la calle, y alquiler que corre se trabaje o no. Por cuerda se empieza el mismo día, se paga el trabajo y al terminar la jornada no queda nada montado en la fachada. Para un peto, una cornisa o un canalón, que es donde suele estar el problema, se llega igual de bien.

A la izquierda, un edificio con andamio tubular ocupando la acera; a la derecha, el mismo edificio con dos técnicos descolgados por cuerda junto al peto

Qué necesitamos saber cuando llames

Con esto te orientamos el precio por teléfono sin dar una cifra al aire: en qué planta está la mancha, si aparece siempre después de llover, cómo es la cubierta (plana con grava, plana transitable, terraza de vivienda o tejado), la altura del edificio y si hay acceso a la azotea. Si puedes hacer una foto de la mancha y otra del peto, mejor.

Otros trabajos que hacemos

Reparación de grietas en fachada Saneado de fachada y desprendimientos Sellado de juntas Pintura de fachada Sistemas antipalomas Limpieza de cristales en altura Líneas de vida

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