Precio de la ITE en Madrid de qué depende y qué se paga aparte.
Aquí no vas a encontrar una tarifa. Ni la nuestra, porque el informe no lo
cobramos nosotros, ni la del técnico, porque no existe un baremo oficial y quien te da una cifra
por teléfono sin ver el edificio te la está dando para captar la llamada. Lo que sí podemos
explicarte es qué hace subir o bajar cada partida.
Quién cobra qué
El informe lo cobra el técnico
Lo redacta y lo firma un arquitecto o arquitecto técnico colegiado. Es su honorario
profesional, y va aparte de cualquier obra posterior. Nosotros no lo firmamos ni lo
facturamos.
Las reparaciones las cobra la empresa de obra
Es lo nuestro: lo que el informe exige subsanar en fachada, patio y cubierta. Se mide por
metro lineal, metro cuadrado, jornada o unidad, según la partida.
Confundir las dos cosas es lo que hace que una comunidad compare presupuestos que no son
comparables. Y hay una razón de fondo para no mezclarlas: el técnico que firma declara
que no está sometido a presión comercial que pueda afectar a la imparcialidad de su
juicio. Está en la declaración responsable del anexo del Decreto 103/2016.
Por qué no hay una tarifa oficial
Porque los honorarios son libres. El artículo 14 de la Ley 2/1974 de Colegios Profesionales
dice literalmente que los colegios «no podrán establecer baremos orientativos ni cualquier otra
orientación, recomendación, directriz, norma o regla sobre honorarios profesionales».
Así que no existe un precio de la ITE fijado por nadie: existe un mercado. Pide dos o tres
ofertas y compáralas por lo que incluyen, no por la cifra de abajo.
Qué mueve el precio del informe
Lo que de verdad cambia el número entre un edificio y otro.
Tamaño y número de portales. No es lo mismo un edificio de doce viviendas que una
manzana con cuatro escaleras. El técnico debe visitar todas las zonas, viviendas, locales y
espacios comunes necesarios para evaluar el edificio.
Cuántas visitas hacen falta. Coordinar el acceso a viviendas particulares es lo que
más días de trabajo consume, sobre todo con inquilinos.
Si hay que hacer pruebas. Cuando la inspección visual no basta para valorar una
deficiencia, el técnico propone catas o ensayos. Eso es una partida adicional.
Si existe documentación del edificio. Si no hay planos, hay que levantarlos.
Accesibilidad de cubiertas, patios y medianeras. Si el técnico no puede ver una
cornisa o un peto desde ningún sitio, alguien tiene que subirlo o bajarlo hasta allí.
Si ya hay certificado energético en vigor. El IEE lo incluye, y debe estar inscrito
en el registro autonómico de certificados y vigente. Si el edificio ya lo tiene, esa parte no
se repite.
Protección del edificio. En inmuebles catalogados o declarados Bien de Interés
Cultural, los ajustes de accesibilidad se valoran con la normativa de protección delante, y eso
es más trabajo.
Lo que se paga aparte del informe
Presentar la inspección: cero. El Ayuntamiento de Madrid lo dice expresamente: por
presentar la ITE no se paga tasa nunca.
Si sale desfavorable, sí hay tasas. Aparecen cuando se inicia la orden de
ejecución.
Licencia urbanística de subsanación. Tras un resultado desfavorable, el
Ayuntamiento concede dos meses para solicitarla. Tiene su propio coste.
Dirección facultativa de la obra. Si las reparaciones lo requieren, el técnico
dirige y certifica; es otro honorario, y tampoco lo cobra la empresa que ejecuta.
Las obras. Casi siempre, la partida gorda. Va abajo.
Y una que no es un coste sino un ahorro: si el informe está registrado, la comunidad puede
optar a las ayudas. Lo explicamos en registro del IEE y Plan
Rehabilita.
El precio de las reparaciones: en qué unidades se mide
Esto sí es nuestro terreno. Si un presupuesto no lleva unidad y medición, no es
un presupuesto.
Metro lineal
Grietas y fisuras, juntas de dilatación, encuentros de ventana, cornisas y albardillas,
líneas de vida. Se mide lo que hay de verdad, no lo que se ve desde la acera: por eso hay que
subir antes de cerrar el número.
Metro cuadrado
Saneado y reposición de paños, pintura de fachada y patios, impermeabilización de petos y
cubiertas, mallas antipalomas. Aquí el estado del soporte manda: repicar el 60% de un paño no
es lo mismo que el 10%.
Jornada de equipo
Trabajos repartidos y de duración corta: retirada de cascotes, revisión de fachada,
balizado de urgencia, remates sueltos. Cuando medir por metros sale más caro que el propio
trabajo, se va a jornada.
Unidad
Anclajes, puntos de sellado concretos, retirada de un aparato, sustitución de una pieza.
Se cuenta y se cierra.
Qué hace que una misma partida cueste más
La altura y el número de descuelgues. Cada paño distinto es una recolocación de
cuerdas y de anclajes.
Dónde hay que anclar. Una cubierta con puntos firmes y accesibles es rápida; una sin
nada donde amarrar obliga a montar el anclaje antes de empezar.
El estado del soporte. Es la variable que más se dispara. Hasta que no se golpea el
paño no se sabe cuánto suena hueco, y el material despegado hay que retirarlo entero.
Si da a la calle. Sobre acera o portal hay que proteger y balizar, y eso ocupa
tiempo antes de picar.
La época. Morteros y selladores piden soporte seco y temperatura. Entre heladas ni
curan bien ni duran, y eso condiciona plazos.
Cómo pedir presupuestos que se puedan comparar
Presupuesto que no sirve
Una cifra global: «reparación de fachada»
Sin metros ni unidades
Sin decir qué pasa si aparece más superficie hueca
Precio dado por teléfono sin haber ido
Todo mezclado: lo obligatorio y lo estético
Presupuesto que sirve
Partidas separadas con su unidad y su medición
Qué incluye y qué no incluye, por escrito
Criterio claro para los imprevistos de soporte
Visita previa antes de cerrar el número
Lo obligatorio aparte, para votarlo aparte en junta
Ese último punto no es un capricho: las obras necesarias para el deber de conservación son
obligatorias y no requieren acuerdo previo de la junta, mientras que las mejoras sí. Lo
desarrollamos en qué hacer con una ITE desfavorable.
Cómo damos precio nosotros
Por teléfono orientamos con una foto desde la calle o el patio, y decimos si es superficial o
va más hondo. Para cerrarlo vamos a verlo, sin coste: hay que golpear el paño y medir de verdad.
El presupuesto sale por escrito, con partidas separadas, para que se pueda llevar a la junta y
compararlo con otro.
Si lo que tienes delante es una lista de deficiencias de un informe, mándala tal cual: la
mayoría son partidas que reconocemos a la primera.