Inicio · ITE en Madrid · Colmenar Viejo
Colmenar Viejo es de los municipios de la zona norte que más ordenado tiene esto: una ordenanza propia desde 2021, un padrón anual con la lista de portales obligados y un plazo corto —dos meses— para pedir licencia si la evaluación sale desfavorable. Esto es lo que dice el texto, y qué se hace con la parte de fachada.
Somos una empresa de trabajos verticales: ejecutamos las reparaciones que el informe exige en fachada, patios y cubierta. No redactamos ni firmamos la ITE, el IEE ni ningún informe técnico, ni certificamos la subsanación: eso corresponde al arquitecto o arquitecto técnico competente. Tampoco somos el Ayuntamiento de Colmenar Viejo. Lo que sigue está sacado del texto de la ordenanza y del anuncio del padrón de 2026.
Es la Ordenanza de Inspección de Evaluación de Edificios y de Inspección Técnica de Edificios, aprobada definitivamente por el Pleno el 25 de febrero de 2021 y publicada en el BOCM n.º 84, de 9 de abril de 2021. Regula las dos figuras en un solo texto para no obligar a los vecinos a moverse entre dos normas.
El artículo 5 obliga al Ayuntamiento a elaborar anualmente el padrón de edificios obligados, exponerlo en el Tablón Electrónico y en la sede electrónica municipal, y mantenerlo disponible durante todo el año en que hay que presentar el informe. La exposición se hace en el último trimestre del año anterior.
El de este ejercicio existe y es público: el Padrón de edificios y construcciones sujetos a la Inspección Técnica de Edificios en el año 2026 se aprobó por Decreto 3170/2025, de 11 de diciembre. Es un anexo con dirección, número y referencia catastral portal a portal, y basta abrirlo para saber si el tuyo está dentro. En la lista de 2026 aparecen tramos enteros de calles como Alto Leones, Blascomillán, Agricultores, Arroyo Pozanco o Arroyo Tejada, y también parcelas de la urbanización Ciudalcampo.
El primer padrón fue el de 2021 y metió de golpe a todo lo que superaba los treinta años. Desde entonces, cada año entra la promoción que va cumpliendo el umbral, y empiezan a volver los que ya la pasaron y les toca renovación decenal.
La ordenanza no fija tasa por la presentación. Como el importe de los tributos locales se revisa cada ejercicio en la ordenanza fiscal, conviene comprobarlo en la sede antes de dar por hecho que el trámite es gratuito.
Este es el punto donde Colmenar Viejo se separa de sus vecinos y donde más comunidades llegan tarde. El artículo 6.6 dice que, si la evaluación es desfavorable, el técnico debe indicar todas las medidas necesarias y que en el plazo de dos meses desde la presentación de la evaluación el propietario deberá presentar la solicitud de la preceptiva licencia de obras.
Compáralo: en Alcobendas y en Collado Villalba el plazo equivalente es de seis meses. Aquí son dos, y se cuentan desde que se presenta el informe, no desde que llega una carta del Ayuntamiento. Es tiempo suficiente para pedir presupuestos y convocar junta, pero solo si se empieza el mismo día.
Y si no se pide esa licencia, el artículo 6.7 es explícito: se entiende incumplido el deber de conservación y rehabilitación del artículo 168 de la Ley 9/2001, y el Ayuntamiento puede dictar las órdenes de ejecución del artículo 170. El procedimiento general —qué es una orden de ejecución, por qué las obras obligatorias no se votan en junta y qué partidas se repiten en fachada— está en qué hacer si la ITE sale desfavorable.
Colmenar es villa desde 1504 y ha multiplicado por cinco la población que tenía en los años sesenta. Eso deja un municipio con tres capas muy distintas, y cada una con su patología.
La Basílica de la Asunción, iniciada en 1486, marca el barrio. Alrededor, fábricas de mampostería de granito y muros revocados con cal, muchos repintados después con pintura plástica. Ese repintado es el problema: sella el muro, el vapor no sale y el revoco se desprende en placas.
Los Remedios, Dos Castillas, Santa Lucía. Bloques bajos con cornisas finas, aleros estrechos y petos sin albardilla. Es el grupo que lleva más años en el padrón.
Ladrillo cara vista de los setenta a los noventa, cubiertas planas y juntas de dilatación largas. Aquí la lista trae juntas, remates y humedad en última planta más que estructura.
Unifamiliares con cubierta inclinada, canalones y chimeneas. Menos fachada de altura y más problema de agua por remates y encuentros.
El factor común es la altitud. Colmenar está muy por encima de la capital y a los pies de la sierra: más noches bajo cero, más ciclos de hielo y deshielo y viento del norte cargado de agua contra las fachadas orientadas a ese lado. El agua que entra en una junta abierta se congela por la noche, hace palanca y por el día vuelve a entrar un poco más adentro. Repetido cada invierno, es lo que descarna morteros y desconcha remates.
En el casco es fácil confundirse. La piedra aguanta, sí, pero lo que falla es el mortero de junta: se descarna, se vacía y deja un camino directo para el agua hasta el interior del muro. Rejuntar con cemento portland puro es el error clásico —queda más duro que la piedra y termina reventando el borde del sillar—; el rejuntado tiene que ser compatible, más blando que el soporte.
En los revocos de cal repintados con plástico ocurre lo mismo al revés: la capa impermeable atrapa la humedad, y en el primer invierno el hielo la levanta en placas. Se sanea todo lo despegado hasta material firme y se repone con un sistema que deje transpirar. Está desarrollado en saneado de fachada y desprendimientos y en pintura de fachada.
Un padrón no manda rehabilitar el edificio entero: manda subsanar deficiencias concretas. Tres metros de cornisa, dos paños que suenan huecos, las juntas del testero y el peto de la cubierta. Un andamio para eso son días de montaje, licencia de ocupación de vía pública, tasa y alquiler que corre aunque no se trabaje. En las calles estrechas del casco, además, ocupar la acera con estructura es directamente cortar el paso.
El acceso por cuerda tiene norma propia: el Real Decreto 2177/2004 exige dos cuerdas independientes —una de trabajo y otra de seguridad—, cada una con su anclaje, y formación específica de quien se descuelga.
Con la lista de deficiencias por delante y una foto desde la calle ya orientamos por teléfono. Para cerrarlo vamos a verlo: los metros reales de cornisa nunca son los que parecen desde abajo, y hay que saber cuánto paño suena hueco. El presupuesto va por escrito y con las partidas separadas, para poder llevarlo a la junta dentro de esos dos meses. Las unidades están explicadas en precio de la ITE y de las reparaciones.
Esta página la escribe una empresa privada. Lo normativo está aquí:
Cada ayuntamiento tiene su umbral y sus plazos, y no se parecen tanto como se cree.
¿Tu portal está en el padrón de Colmenar Viejo? Mándanos la lista de deficiencias de fachada y te damos precio.
91 993 03 47Línea abierta las 24 h. Las visitas y los presupuestos, en horario laboral.